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jueves, 13 de febrero de 2014

Al fin un poco de inspiracion Vol VII

‘El buscador que sabe lo que busca jamás puede descubrir aquello que le es desconocido’  Krishnamurti

Cuesta mucho escribir cuando la cabeza también se va de viaje. El camino por Medio Oriente fue inolvidable, por la gente, los contrastes, el vivir en una tierra donde el día a día del hombre está marcado por un libro escrito por Dios.
Tradición y modernidad se muestran los dientes. La religión oprimiendo al pueblo. Pero, ¿cuan libres somos los abanderados de la libertad?

De Irán a la India… me pongo el gorro, sino se me vuela le peluca.



Bienvenidos al  Bazar
Se abre la puerta. Hay una gran sala completamente alfombrada. Es espesa, colorida. No hay muebles, solo almohadas. Nos descalzamos y  lanzamos a esta pileta de suavidad y calidez. La sensación es hermosa, tal vez recuerdos de la niñez cuando jugar y estar en el piso era la regla.
‘Salaam Alaikum’ entra el padre saludando. No le dan las manos, trae té y un banquete de frutas.
A Mehdi y Behzad los conocimos en Turquía. Ellos estaban viajando en bici por unas semanas y quedamos en contacto para cuando llegáramos a Tabriz, la primer ciudad grande en nuestro paso por Irán.
Tabriz supo ser una ciudad importantísima en tiempos donde las sedas y las especias eran valiosas y viajaban en camello. Cuenta, entre otras cosas, con el bazar más grande del mundo.
Apenas llegamos a la ciudad, en un ratito, chocan civilizaciones. La gente no para de mirarme y no entiendo bien que pasa hasta que unos chicos se me acercan y me dicen que es por la musculosa.
Nos conectamos a internet y descubro que la mitad de las páginas que quería entrar están bloqueadas. Facebook, You Tube, diarios de Argentina, hasta mi blog! Le pregunto al dueño del ciber que pasa. A través de Google translate me explica que en Irán el gobierno bloquea todos estos sitios. Después abrió un programita llamado Proxy, cambio el IP de la conexión y todo solucionado.
Le escribimos a nuestros amigos que contestaron rápidamente (vía Facebook!) y quedamos en vernos por la tarde. Cuando fue la hora de pagar, el dueño nos dice: ‘No, no, you are my guests’ Sorprendidos dijimos gracias y nos fuimos…primera experiencia con un Taarof

Taarof: Los iraníes son muy hospitalarios, pero también tienen esta extraña tradición de ofrecer cosas solo como un gesto de cordialidad, pero en realidad no te lo están ofreciendo. Ej.: Vas a pagar en un restaurant y el dueño dice ‘sos mi invitado’, pero está esperando que le pagues igual. Es solo un gesto. Confuso. Estuvimos semanas sin saberlo…

Caminamos un poco por las calles. Los que saben ingles se acercan a charlar. Un joven que necesita escupir su bronca contra el régimen nos acompaña unas cuadras. Luego fue el turno de un joven mas amante de la guerra y la religión.
Fue el momento de encontrarnos con nuestros amigos.
La casa de Mehdi esta perdiéndose un poquito por los callejones de la ciudad. Son tan angostos y parecerían carecer de toda lógica. Las mujeres (hermanas y madre) en el primer piso, nosotros vamos al segundo. Solo pudimos ver a la madre alguna vez que se acercó a traer té. ‘Las mujeres en el Islam son como un diamante que solo muy pocos hombres tienen derecho a ver y tocar’ me comentaría una señora religiosa en Omán.
La experiencia con los chicos fue inolvidable. Nos recibieron como reyes. Tan atentos que es imposible no sentirme un egoísta.
Nos deleitaron con la exquisita comida iraní. Conocimos sus amigos que rápidamente nos adoptaron como uno de ellos. Visitamos el bazar, en un día feriado!. Solo estaban los vendedores de alfombras. Hechas a mano las alfombras persas son tal vez las más exclusivas y caras del mundo.
Me acompañan a saludar a mi amigo Azim? No es cualquier hijo de vecina. Acababa de llegar de Nepal, hizo su 12da montaña de más de ocho mil metros de altitud, sin utilizar oxigeno! Quiere ir por las dos que le faltan  para hacer las 14 montañas más altas del planeta.
Como no ir!. Un muchacho tranquilo, sonriente y de pocas palabras, abre la puerta y nos invita a entrar. Cuadros de montañas y el hombre batallando para conquistarlas decoran toda la sala. Estamos ante una eminencia de la escalada. Sin embargo Azim se levanta, busca fruta y pasa ofreciendo a cada uno de los que allí estamos. Luego siguió el té y más tarde dulces iraníes. Las charlas son en turco por lo que nos perdemos un poco las anécdotas. Después de un rato saludamos y pegamos la vuelta. Mi admiración por un tipo que emana genuina humildad, cuando hace lo que muy pocos… coquetear con la muerte para estar un poquito más cerca del cielo.
Un rato tirados en la alfombra. Vamos? Naaaa. ‘Chai?’ Yes!
Visitamos Kandovan, un pueblo construido dentro de piedras que salen de la montaña. Como dedos de roca, un espectáculo de la naturaleza. Perforadas a mano por dentro, para dar refugio en el frio invierno y sombra en el caluroso verano del desierto.
Nunca te queres ir, pero siempre te vas. Las despedidas se vuelven costumbre. Te acostumbras a barajar y dar de nuevo. Eso no significa que no se sienta un dolorcito en el pecho cada km que la bici se aleja.
Llego la hora de partir. Divertido fue cuando , en muestra de agradecimiento, Fede le dio la mano  a la madre de Mehdi, que casi se muere e la incomodidad, ahí aprendimos la lección.
Como no podía ser de otra manera los chicos pedalearon con nosotros por 30 kms hasta que estuviéramos en la ruta correcta. Tessekur ederim mis amigos!!


20 Cucharadas de arena, 5 gramos de opio y una cabeza de oveja

Podíamos ir hacia el este, por la ruta principal a Tehran, pedaleando por el llano. También podíamos ir al sur, bordeando Iraq, por rutas montañosas que nos llevarían a Kurdistán. Nuestra elección fue la segunda.
Apenas salimos de Tabriz el escenario se viste del medio oriente de la televisión. Horizonte gris de arena que vuela, construcciones a medio hacer con inscripciones en persa, las montañas todavía lejos.
Acampamos en un parque (una de las pocas veces que usamos la carpa en Irán) y un chico junto a su tío nos trajeron Kebab para cenar. Los cuidadores del parque son tres chicos sordomudos que tienen una pequeña cabina donde nos invitan a tomar té. Me fascina ver como se comunican. Ellos contentos con sus huéspedes.
El tío del muchacho es medio milico y me incomoda un poco, insiste en que nos quiere traer el desayuno por la mañana. Al día siguiente se aparece con una cantidad de comida para alimentar un ejército. Hay un antes y un después de probar la crema de leche de búfala, con miel, nueces y zenguek (el pan local, siempre calentito).
De nuevo en la ruta la tormenta de tierra y arena es insoportable. De nuevo camellos! Recuerdos del Sahara invaden mi mente por un instante.
No daba para mucho más cuando unos chicos nos paran en la ruta y nos invitan a tomar té. ‘Claro que sí!’
La cara tapada de tierra. La casa de Ali no está mucho más limpia pero por lo menos no hay viento. Ali es un gordo grandote que no habla ingles. Vahid es flaco y chiquito. Tomamos chai y comimos Kebab. Era mediodía pero dadas las condiciones no volveríamos a la ruta.
‘Vieron ‘The Stoning’?’ pregunta Vehid. Resulto ser una película durísima. La historia real del apedreamiento de una mujer en un pueblo de Irán, que luego casi de casualidad pasaríamos en nuestro camino al sur.
Más tarde nos fuimos los cuatro a la pileta. Las mujeres por la mañana, los hombres por la tarde. Es una pileta climatizada donde además hay sauna y jacuzzi. Bien popular. Bueno para aflojar y limpiar el cuerpo. Dentro del sauna los hombres se hacen masajes entre sí. Ali se ofreció y tiro su kilaje para aflojar los nudos de mi espalda.
Ya bien entrada la noche volvimos a la casa. Cenamos y después vinieron algunos amigos de los chicos. El opio es muy popular en estas tierras y nuestros amigos fumaron hasta el amanecer! Dormir no fue fácil, mas teniendo en cuenta que a las siete de la mañana nos levantaron para ir a desayunar algo exquisito: Kalapache! En una olla, dientes, lengua, cerebro, musculo, todo lo que se le puede encontrar a la cabeza de una oveja. Todo cortadito y hecho sopa. ‘No gracias chicos, estoy bien con el chai’. El olor todavía me persigue.
Volvimos, dormimos un poco más y arrancamos.

La tierra de los Kurdos

El frio, las montañas y los kurdos. Todo se vino de golpe.
Como no enamorarme de Kurdistán? Ya nos habían advertido: ‘ Los iraníes somos hospitalarios, pero los kurdos son otra cosa’
Son un pueblo que esta desparramado entre Siria, Turquía, Iraq e Irán. Cuentan con una cultura propia muy fuerte que los ha llevado a luchas eternas contra fronteras que no representan pueblos.
Uno los ve con esos simpáticos pantalones bombachudos, muy parecidos a nuestras bombachas de campo. El bigote siempre esta, cuanto más grueso mejor. El tema con la mujer es mucho más relajado, se acercan, sonríen, hasta tal vez hablan. Las ropas son mas coloridas, alegres.
Una de nuestras primeras noches en estas tierras caímos en las manos de la ‘Red Crescent’ (como acá son musulmanes no tienen la organización Cruz Roja, sino la ‘Medialuna Roja’). La guardia está feliz de recibir visitas (tal vez demasiado?) Sin dudas dormir aquí fue una experiencia única. Luego se repetiría más adelante. Los médicos, el chofer de la ambulancia, los enfermeros, están con un nivel de excitación tremendo. Nos tratan de lujo. Una ducha caliente y un cálido cuarto donde dormir.
‘Sexy movie, sexy movie’ dice uno entre risas y pone una película porno (completamente ilegal en Irán). La situación no podía ser más bizarra! En medio de las montañas, a poquísimos kilómetros de Bagdad, allí estábamos con un equipo de rescate mirando.. sexy movie!. No duro mucho, a las 22 jugaba el Barcelona.
A la mañana salimos a comprar pan fresco en la ambulancia. Esos paseos que no podes dejar de pensar ‘espero no tener que subirme a este vehículo en otra circunstancia’. Desayuno y despedida.
Me sigo riendo solo de ese día.
Una de las consecuencias de las sanciones a Irán por su programa nuclear es que no funcionan las tarjetas de crédito ni de debito, por lo que uno debe entrar con todo el efectivo e ir cambiando en las casas de cambio que encuentra. Pero a veces no se encuentran!
No hay cosa más fácil que viajar sin plata en Kurdistán. Vivimos dos días de prestado por la imposibilidad de cambiar.
En Divandarreh los profesores de ingles de una escuelita nos llevaron a almorzar y tuvimos una interesante charla, tocando temas de religión, economía, etc. A mí me sigue sorprendiendo como se puede vivir en mundos paralelos. Cuando alguien responde ‘ es así porque está en el Koran’ no hay respuesta, simplemente se puede aceptar como dos individuos que hemos mamados dogmas, experiencias que condicionan nuestra visión de la realidad. (Cual es la realidad?). Siempre pensaba que la visión cerrada y limitante era la otra, hoy siento que todos de alguna manera tenemos un Koran.
Filosofía barata y zapatos de goma cantaba El Potro! Volvemos a la ruta
Los profes terminan hasta dándonos un poquito de cambio por si necesitamos comprar algo.
Se nos hizo de noche y el destino nos puso un pueblito de adobe a la izquierda, que parecía una caja de bombones: hay que abrir y disfrutar. Nos metimos por las callecitas que apenas entraban las bicis. Las paredes marrones con escrituras.( El alfabeto árabe tiene algo que me atrapa, es artístico, las curvas, la continuidad, las formas, no lo sé..). Preguntamos por la mezquita, siempre una opción para el vagabundo. Aparece Mr. Nacer y nos lleva a su casa.
En un cuartito al lado de una sala más grande nos sirven comida y chai. En la sala se están juntando los hombres del pueblo. Nunca entendí lo que pasaba pero igual se los cuento. A medida que entran los hombres todos se paran a dar la mano y van formando un gran círculo. Hay mucho silencio. Se sirve comida (arroz con kebab.. para variar jaja) y chai. Sentados en la alfombra cenan y de repente. PUM! Empiezan a hablar todos a la vez por unos segundos, se levantan, se despiden y salen de a uno… loquísimo.
Después de esta exótica cena Mr. Nacer nos lleva a lo de su hijo Aio, donde nos espera mas chai, frutas y… televisión satelital!. Mirar tele en ingles me hace sentir un poco más cerca de casa.
Pasamos la noche en lo de Aio y al día siguiente seguimos nuestro camino.
Visitamos Sanandaj, la capital de la provincia kurda.
Nos hospedaron unos jóvenes kurdos de muy buen pasar, donde el chiste era ‘ tu papa maneja un tractor’. Los pantalones que tanto me gustaban en la capital son poco cool. Trabajar en el campo tampoco. La vida simple y rural es menos preciada por las nuevas generaciones que buscan las luces de la ciudad. Los chicos quieren más occidente.
 El contraste campo-ciudad es muy grande. Es que en la ciudad las reglas del Islam son llevadas al límite, hasta romperlas. Las chicas se tapan solo la mitad del cabello, dejando ver mucho maquillaje y un hermoso trabajo en la peluquería. El manto que debería cubrir el cuerpo ahora es ajustado al cuerpo. Hasta hay fiestas clandestinas con música y alcohol.
Anécdota de color fue ir a comprar alcohol de contrabando. Una botella de vodka armenio requiere un operativo que ni los traficantes de coca hacen!
Seguimos por las montañas, ya saliendo de Kurdistán. No volveríamos a encontrar gente como los kurdos, dudo que la vuelva a encontrar.

Barack te mande un txt, encontré las bombas!

El gobierno iraní tiene miedo. Un gobierno con miedo es, en el mejor de los casos, molesto.
Desde nuestra entrada a Irán nos hicieron sentir controlados. Algunas preguntas en la frontera y a los pocos kilómetros de entrar al país un señor nos para en medio de la ruta y dice ‘Esperen que llamo a la Policía’ (el famoso gordito buchón). Nos toman los datos y seguimos..
El control se hizo más intenso en nuestro paso por Kurdistán. En lugares donde hay mas disidentes no divierte tener extranjeros paseando.
La noche en la ‘Red Crescent’ nos vino a visitar la policía dos veces. Primero policías comunes y después de civil, la policía de investigación. ‘Que haces en Argentina?’ ‘A donde van?’, etc. Fue gracioso que apenas entraron preguntaron si nos podían sacar una foto. Yo medio distraído (en Arg Boludo), me acerco a Fede, lo abrazo y sonrío para la foto, como si fueran curiosos que generalmente piden sacar. ‘No no, sin reír y contra la pared blanca’ ‘Ouuuuuu’ (Imagínense si hubiera llegado la policía en medio de la sexy movie! Era un escándalo!!).
También estuvo la policía en nuestro almuerzo con los profesores. Mientras íbamos para la casa recibieron un llamado donde les preguntaban quieres éramos, adonde estábamos yendo, etc. Cuando entramos en la casa, se cierra la puerta y se saca la batería del celular.
Más curioso aun fue cuando en la cima de un paso de montaña desde una camioneta de la policía lo llaman a Fede que llegaba primero: ‘Vos sos el argentino?’
Un poquito de intimidación. Yo soy el espía del Mercosur!
Lamentablemente íbamos a tener que tratar bastante con la policía por que nos habían dado visas de solo 21 días y nuestro plan era estar casi dos meses… y las extensiones las hacen los de uniforme.
Decidimos probar de extender por primera vez en la ciudad de Hamadan. Aquí nos alojo Nader y su familia. Fue una experiencia hermosa, el calor de una familia que te abre los brazos sin saber absolutamente nada de vos.
Nader decidió acompañarnos a la policía para hacer las extensiones. Poco amigables, pero cuando empezó el interrogatorio. Con Nader de traductor el oficial hace preguntas incomodas queriendo saber hasta a que le sacamos fotos.
‘A donde durmieron anoche?’ Traduce nuestro amigo iraní. Nosotros estábamos durmiendo en su casa!! Pero parece que al gobierno no le gusta la idea de extranjeros dentro de las casas. La improvisación no es mi fuerte , la cara de Nader pedía a gritos una rápida mentira. Tartamudeando digo el nombre del último pueblo donde paramos antes de venir a la ciudad, unos días atrás. De casualidad esa fue una de las pocas noches que pagamos un hostal barato, con lo que el oficial quedo satisfecho con el nombre. Paso..
El interrogatorio siguió con profesión, financiamiento, etc.
Después de todo este estrés los señores decidieron que no nos podían extender por que aun teníamos cuatro días hábiles en la visa…
Mejor para nosotros. Pudimos disfrutar unos días más de la vida familiar y recorrer un poco la ciudad.
Volvimos después de dos días a la comisaria, esta vez sin Nader para que no haya sospechas. La cara del policía cuando nos vio entrar no fue un buen augurio. Después de un rato de espera, nos fuimos con solo dos semanas más de visa…  Íbamos a tener que volver a lidiar en una segunda extensión.
Nos despedimos de Nader y la familia y seguimos camino al sur.

Once upon a time Persia

Seguirán días de temperaturas rozando el cero, lloviznas, hostilidad. Pero con la hospitalidad iraní pedalear es mucho más fácil. ‘Guests are a gift from Allah’
Un iraní que estudia en Italia, Vahid, nos rescata de la ruta cuando se nos venía la noche y nos malcría con su familia durante dos días. Otro señor nos ve recuperando temperatura en un puesto de chai y nos lleva a su casa, al próximo día nos consigue un flete para llevar mi bici hasta la próxima ciudad, el eje de la rueda delantera dijo basta. Así conocimos la ahora famosa Arak (por el reactor nuclear). El mecánico que me arregla la maza (que hacia ruido hace 4mil kms!) después nos acompañó hasta afuera de la ciudad pedaleando, y por la tarde cuando ya estábamos a mas de 70 kms de Arak, se aparece en su auto con dos bolsas llenas de nueces… no sé si me explico… manejó 150 kms para traernos nueces!
Son días en los que estoy muy tranquilo en el silencio y descanso un poco en mi compañero de ruta. Pero la gente espera que hables mucho. ‘Estas bien?’ Estas triste?’ Es que el silencio incomoda. En un viaje tan largo uno no puede estar siempre a mil y aunque me gustaría poder dar toda mi energía en cada encuentro hay charlas que se vuelven repetitivas, y hay veces que simplemente disfruto la paz del observador.

…

(silencio)


 Cada recuerdo que tengo de Irán esta acompañado de alguien  que nos abrió los brazos y nos ofreció hasta lo que no tenia... no quiero ser injusto.. . por eso  se me está haciendo larguisimoooo…
Pero no se pierdan el final, donde gana el villano!

Luego vendría un rápido paso por Isfahán, una ciudad hermosa, por sus jardines, plazas y mezquitas.
De las montañas al desierto.  Otra noche en la ‘Red Crescent’ no menos excitados que los anteriores (será un requisito cuando los reclutan?), esta vez nos escoltaron por la ruta con sirenas y gritando nuestros nombres en el alto parlante… Jugamos ping pong y dormimos tapados de frazadas en noche bastante heladas.
Llegamos a Yazd pasando por pueblitos hermosos, oasis de palmeras, casas de adobe, mujeres de negro caminando por callejones.
Aquí tenemos que renovar la visa. Es nuestro último día. Vaya suerte agarramos un feriado de cuatro (si cuatro!) días. Hablamos con un oficial por teléfono y nos dijo que lo veamos el primer día hábil. Nada que hacer. A disfrutar un espectáculo único.
En el mundo musulmán la principal división es entre Shiias y Sunnis. Las diferencias surgen con la línea de  liderazgo religioso luego de la muerte del profeta Mohammed. Los Shiias siguieron a Ali, yerno del profeta. Hussein, hijo menor de Ali, luchó contra quienes no lo reconocían como sucesor (Sunnis). Lo que se conmemora en este día es la muerte de su mártir en combate.
 El mundo Shiia se viste de luto. Diez días donde todos están de negro, se llora la muerte, se llora en serio. Se autofragelan en una ceremonia con cadenas (es como una simulación golpeándose la espalda). Las calles están vivas, se reparte chai, dulces y comida gratis durante días. Hay bombos y banderas. Se sacrifican animales en la vereda.
Yazd es particularmente especial, por que conserva mucho la arquitectura árabe y hace todo más espectacular. Mientras me perdía por callejones y me deslumbraba con las mágicas cúpulas de las mezquitas me cruce con un camello rodeado de gente. Horas más tarde un turista me mostraba el video de su triste final. La bestia desplomándose en medio de la calle luego de que un hombre le cortara el cuello.
Con motivo de la conmemoración la ciudad está con mucho turismo, nadie se lo quiere perder. Pero la lógica capitalista a veces no aplica. Unos ciclistas alemanes que conocimos nos dijeron que si íbamos al Silk Road Hotel nos darían alojamiento y desayuno gratis., solo por estar viajando en bici. Suena raro… ‘business is business…’ El Hotel es lindísimo, no porque sea lujoso, tiene un patio interno gigante, donde se respira Persia. Apenas le decimos al dueño que estamos viajando en bici nos dice ‘Me fijo si hay camas y les digo’. Nos dio las últimas dos camas del dormitorio, esas que podía cobrar más caro porque eran las ultimas que le quedaban en tiempos de alta demanda…gratis… todos los días que quisiéramos.
Para hacer más interesante el hotel, durante estos diez días, todas las mañanas, a partir de las cinco, un hombre de la religión dirige una ceremonia, con altos parlantes! Todas las habitaciones tienen puertas al patio interno donde se realiza el evento. Hombres y mujeres se acercan temprano, y mientras desayunan recuerdan y lloran a su héroe.
Con el feriado finalizado fuimos a ver a nuestro amigo policía. Resultó ser uno súper simpático y de buen ingles. Por fin! Esta segunda extensión nos iba a llevar unos cinco días, por lo que nos hicimos un viajecito en bus a Shiraz, con Markus y Denis, dos amigos italianos que conocimos en el Silk.
Cerca de Shiraz se encuentra Persepolis, la que supo ser capital de los Persas (el nido de los malos!, de paso, por que los persas siempre son los malos??). La ciudad no es grande y tiene una excelente vista de todo el valle. Como quedo tapada bajo tierra se ha conservado muy bien.
De chico una de las primeras novelas que leí por mi cuenta fueron los libros de Alejandro Magno. Sus interminables batallas contra los persas eran un viaje para mi imaginación. Los guerreros, las estrategias, las conquistas. Esta ciudad en ruinas fue prendida fuego en el 600 AC por el mismísimo Magno luego de derrotar a su eterno rival. Mágico.
Volvimos a Yazd ( que cómodo es viajar en bus!! Pero que desconexión también!)
Buscamos los pasaportes. Veinte días más en Irán son más que suficientes para llegar al golfo persa. Contentos. Le metimos. Por tres días nos llovió… en el desierto!. Fuimos parando en mezquitas. En la capital del pistacho nos paro el director de deportes y nos llevo a que nos hagan entrevistas en TV y diarios. Acá en India conocí un chico que nos vio en la TV iraní!.
Antes de volver al mar teníamos que cruzar los Zagros (cadena montañosa que cruza buena parte de Irán) . Vistas desde arriba , las montañas parecen el lomo de un cocodrilo. Es un lugar hermosísimo, tantas formas y colores, por momentos hacen un escenario marciano.
Finalmente, después de casi dos meses en Irán, bajamos al nivel del mar… y al calorcito! Llegamos a Bandar Abbas, nuestro puerto de salida. Aquí tomamos el ferry que cruza el golfo, para dejarnos en los Emiratos.

Entendiendo Irán

Quienes son esos dos? Es lo primero que uno se pregunta cuando ve los cuadros de Khomeini y Khamenei en el puesto fronterizo. Sus caras uno las termina viendo hasta en el baño. Los dos barbudos, con turbante y una seriedad intimidante.
Lideres Supremos. ‘Ustedes voten presidente, pero el que manda soy yo’. Luego de la revolución islámica en los 70’ la vida de los iraníes cambio para siempre. Serán presos, a mí entender, de una dictadura religiosa.
Primero con Khomeini, líder islámico de la revolución y tras su muerte Khamenei (todavía en poder). Estos señores tienen la última palabra en el país. Así es como uno se encuentra con un país que recibe un control  estatal ridículo, a través de la policía, para que el comportamiento de la gente no se desvíe de lo que estos hombres interpretan del Koran.
Yo les quiero dar algunos ejemplos de leyes que existen aquí: La ya conocida ley de mujeres obligadas a cubrir todo su cuerpo y su cabello, hasta hace poco hasta el maquillaje era ilegal. Bajo ninguna circunstancia un hombre y una mujer deberían estar solos salvo que sean matrimonio o familiares (ni siquiera pasear en auto!). La música y el baile no existen, son cosas que quitan el foco de atención, que siempre debe estar en el todopoderoso. Obviamente tomar alcohol es completamente ilegal, y de encontrarte con una gran cantidad sospechosa de tráfico puede existir hasta pena de muerte.
Irán es un país muy complejo. Está formado por diferentes pueblos que no comparten la misma cultura. Están la región de Azerbeijan al norte (no el país), con mucha influencia turca, de hecho hablan turco, los kurdos al oeste, los árabes al sur, los beluchis al este, los persas en el centro y norte.
Es un país que cuenta con una enorme clase media, profesional. ‘Nosotros no odiamos a EEUU’ dicen repetitivamente. Es que sus peleas con el gigante del norte significo una parálisis en la economía y en las oportunidades de los jóvenes. (por mas injustas las sanciones).
Son estos jóvenes los que están cansados del control, la religión y las peleas absurdas. Algunos aspiran a una transición moderada a un estado más moderno cuando el líder Khamenei deje de existir. Otros temen que le seguirá el hijo, aun más conservador.
No se puede frenar la ola de un tsunami, y con esto no me refiero que la ola sea buena o mala, pero la ola viene. Con la globalización, especialmente los medios y las redes sociales, indudablemente, despacio o abruptamente, la vidriera de occidente se va a terminar llevando puesto el régimen.

No somos pocos los locos!

Un hombre de pantalón de vestir gris, remera blanca metida adentro del lonpa. Con una sonrisa graciosa nos espera al lado de la ruta, a unos treinta kilómetros de la ciudad más cercana.
Es nuestro segundo día en Irán, nos quedan unos cuantos kilómetros todavía para llegar a Tabriz.
El señor se llama Akbar y está ahí con dos jugos en la mano para nosotros. Nos cuenta que un camionero le aviso de nuestro paso y se vino para recibirnos. Hace más de un año que este cazador de ciclo viajeros se acerca a la ruta cada vez que dos ruedas cargadas van surcando el camino.
Nos muestra las fotos de todos los ciclistas y son taaaantos! Más de 250! No es increíble? Vos llegas a Irán después de pedalear miles de kilómetros y te golpeas un poquito el pecho. Akbar está ahí para decirle a tu ego: ‘Tu no has ganado nada!’ (Chila style)
Después de haber leído la crónica espero haberles transmitido algunas razones para entender por qué tanta gente decide pedalear estas tierras mágicas.


El mar sereno. La luz es de la luna
Delfines acompañan tu lento andar
Tan lejos de casa…
Y ahí aparece el sol, no mucho antes que los rascacielos.
Welcome to the Emirates


Hello Tomorrow!
Llegar a la tierra del mañana viniendo de la tierra del ayer es un shock para cualquier ser humano. Autos nuevos brillantes son lo único que transita las modernas autopistas de incontables carriles. Los edificios compiten por tocar las nubes más altas. Todo está limpio y perfecto. Palmeras, playa… esto no es el paraíso?
Estuve parando unos días en lo del tío de Fede en el emirato de Sharja, al norte de Dubái. Después de unos días partí para Omán. En el medio visite la embajada Argentina en Abu Dhabi, donde tramite, entre mates y alfajores, mi segundo pasaporte de emergencia. Es lindo pisar suelo argentino y que te traten como tal!.
También tuve tiempo para visitar la reina del show: Dubái.
‘Ain't no mountain high enough’ suena mientras las aguas danzantes hacen lo suyo al lado del edificio más alto del mundo. Esto es lo que se respira en los Emiratos: No hay límites.
Del polvo del desierto levantaron ciudades en 40 años. Un modelo basado en plata del crudo y mano de obra barata y a veces esclavizante de millones de indios y filipinos.
Yo lo viví como estar en el corazón de un sistema completamente enfermo. Capitalismo puro. Es la insustentabilidad de todo, no solo por que el crudo un día se termina, o porque un día los indianos van a pedir salarios dignos. Los desiertos no están hechos para que vivan millones de personas. Y la vida que allí se lleva no es una vida austera, simple, es un lugar donde el consumo lo es todo: El shopping más grande del mundo, islas artificiales con forma de palmera, pistas de esquí cuando afuera el agua hierve al rayo del sol, supermercados que ofrecen 45 tipos de naranjas que viajaron desde todos los rincones del planeta para llegar a la góndola.
Es irónico, los jeques le gritan al mundo ‘somos el futuro’. Si todos decidiéramos vivir como en los emiratos, algo que nuestra humanidad no tiene seguro, es futuro.
Al margen, mirar el espectáculo tiene su encanto, no puedo negarlo. Es  que es la mente humana jugando con el planeta, como si fuera plastilina.
Al menos así lo veo yo! Ajaja
Me despedí de Fede y sus tíos. El se quedaba en los Emiratos y yo seguía a puro pedal por la península árabe.
Partí rumbo a Omán. En un día cruce al otro lado de la península, donde fui a pescar con unos emiratis. Volvimos sin nada, pero fue una hermosa experiencia, navegando el golfo de Omán en una mañana planchada.

De Sultanes y Piratas

Bordeando la costa del golfo entre a Omán. La primera impresión es la de un país mucho más humilde que el vecino y con una cultura mas conservada.
Acá también explotan trabajadores asiáticos, hay hasta campos de trabajo!. La diferencia es que la plata no viene del petróleo sino de extensas reservas de gas natural.
Muscat es una ciudad hermosa. La parte vieja es una pequeña bahía rodeada de montañas. Los edificios conservan la arquitectura tradicional. Este lugar fue testigo de grandes batallas entre quienes se peleaban por controlar los mares, ingleses, holandeses, portugueses y hasta piratas se dieron sus vueltas por aquí.
Omán es un país atravesado por una cadena montañosa, algo que sorprendió completamente, pensando que esta región no era más que arena.
Con Aziz, un omaní que me alojo por unos días, hicimos un lindísimo trekking en un wadi. Estos wadis son como valles por donde baja el agua cuando llueve en las montañas.
Después fue tiempo de quedarme con Rachel, Tony y sus hijos. Una familia de norteamericanos, profesores en la universidad. Como era víspera de navidad, me llevaron a unas cuantas fiestas. Como en las películas, los nenes corriendo, los padres charlando, quiero más ponche!
También tuve la oportunidad de ir a ver la opera al Royal Opera House de Muscat. Gracias a Jenny, una amiga colombiana que junto a su madre me pararon al ver mi banderita argentina, tomamos un café y tuvimos una hermosa charla de la vida. El esposo de Jenny trabaja en la Opera y ella me ofreció ir a ver la obra María Stuarda.
A la opera hay que ir elegante. Se imaginan que esa palabra no la conoce mi vestuario. Tony, el norteamericano, me vistió con su ropa. El detalle: Moño, si señores, a la opera de Moño!  
En el espectáculo conocí a Felipe y Euge, dos argentinos que viven en Muscat que días más tarde me invitarían a comer unas empanadas riquísimas y caseras! Genios!
En una de las fiestas de navidad también conocí a Quique y Roci. Una pareja de españoles con los que pase unos días realmente únicos. Estuve unos días parando en su departamento, y basto para que me encariñara. Son chicos sumamente simples, puros.
Un día Quique cargo sus dos perras a su ambulancia transformada en campervan y dijo: Nos vamos a la playa!... Fue una hermosa despedida de estas tierras. La pesca fue pobre, pero la compañía y el escenario no podían ser mejor, con la playa toda para nosotros, las áridas montañas haciendo de anfiteatro, las perras corriendo libres, felices. El sol se esconde a nuestras espaldas.
Sale un pescadito!, pero no alcanza para la cena.
Y de repente una luna enorme aparece detrás del mar, un verdadero amanecer lunar. Para completarla, un hermoso fogón.
Otra despedida triste y partir. Un avión me llevaría al otro lado del mar árabe para desembarcar en un nuevo mundo.


El caos es armónico. Como quien sonríe bajo una lluvia torrencial, pedaleo extasiado. Voy flotando y el ruidoso tráfico no me puede tocar.

El olor de las calles, los árboles milenarios que llegaron antes y nadie los molestó, la gente, los templos, la basura, las vacas.

Es tan humano, todas las virtudes y defectos de una raza tirados en una callejón.

Bombay promete tiempos inolvidables. Después de casi un año y medio en ruta, India me recibe con un cachetazo. Cuando pensaba que empezaba a perder la capacidad de asombro, golpeo la lona.

Atrás quedó Medio Oriente… que con el paso de los días, ya lo empiezo a extrañar.


Perdón por mi falta de síntesis!...  y gracias por todas las respuestas, comentarios, mails. Aunque no respondí todos, lo leo  y lo disfruto muchísimo.
Como siempre, con el corazón!

Pablo

miércoles, 30 de octubre de 2013

Al fin un poco de inspiracion Vol VI

La luz del sol pasa por unos pequenios cuadraditos en el techo. Basta con eso para iluminar este historico bazar. Me tomo un chai que me invitaron, pequenia muestra de la espectacular hospitalidad irani. Me rodean unos cuantos seniores, curiosos por este extranjero en bicicleta. Uno de ellos, viejito, me sonrie con una expresion casi paternal. Le comenta algo en persa al unico hombre que sabe ingles y hace de traductor: 'Dice que el mundo es un libro, mientras algunos se quedan con una pagina, ustedes han salido a leerlo todo'. 
Hermoso agasajo, gran responsabilidad.  Por que somos afortunados, privilegiados, entre millones, es nuestro deber compartir lo que vivimos. Si la gente pudiera conocer mas al hermano que vive del otro lado del cerco, el mundo seria un lugar mucho mejor. La ignorancia es el caldo de cultivo para  la discriminacion, los fanatismos, la guerrra.
Quien conoce Iran, no le puede creer a la CNN.
Quien le tiene miedo u odio a un musulman, no sabe lo que se pierde...

Solo una linea, entre millones que se pueden trazar, mi camino a medio oriente:

I'm lovin' it 

En este viaje hay un rol clave que, al igual que en la vida, juegan las expectativas. Mi llegada a Istanbul era para mi entrar en un mundo nuevo. Tambien era el lugar donde el grupo de cuatro se separaba. Los ingleses se iban por su lado, Fede se tomaba unos veinte dias con su novia y yo seguia por ahi.
Para mi sorpresa, Istanbul, mas alla de ser una ciudad increible, era en su escencia, otra ciudad europea. Las grandes torres de sus historicas mezquitas no cambian una cultura que tiene mucho mas que ver con occidente que con oriente. Shoppings, peatonales, Mc Donalds, kebap, Louis Vuiton, mezquita, Burguer King, kebap, Zara, KFC, balik ekmek.
Primero Istanbul, despues Turquia. En todo mi recorrido por el pais me dio la sensacion de que nunca habia salido de Europa. Obviamente la mayor diferencia esta en el islam, sus tradiciones y sus restricciones, como por ejemplo la incomodidad de tomar una cerveza ( a pesar que se puede comprar en cualquier supermercado) o las mujeres que, fuera de las grandes ciudades, rara vez comparten un espacio junto a los hombres.
Que a mi entender Turquia sea Europa y no Oriente tiene una explicacion: un tal Ata Turk. El padre de la patria es quien adorna autos, negocios, y hasta la piel de muchos turcos. Cuando despues de la primera guerra mundial, el Imperio Otomano, aliado de Alemania, pierde frente a los aliados, estos empezaron a afilarse los dientes para repartirse un imperio en decadencia. Ahi aparece este joven  turco que inicia una revolucion que terminara con la creacion de lo que hoy es Turquia. Una vez en el poder, Ata Turk empieza la modernizacion del estado turco, separandose de otros paises de origen arabe, acercandose a Europa. Entre las medidas mas importantes se establecio la educacion laica y el turco paso a ser el idioma oficial (sacando nada mas ni nada menos que el arabe, la musica del koran).
Entonces, cuando en mi cabeza yo iba a estar viajando entre pueblerios construidos con barro, callejones angostos y burros en la ruta cargando mandarinas, me encontre en super rutas de cuatro carriles, ciudades muy modernas y estaciones de servicio que parecen shoppings.
Pero no puedo ser injusto, Turquia tiene algo que no se encuetra en Europa: los turcos.

Cows save the planet

Despues de una semana en Istanbul recuperando energia, fue el momento de ir a visitar a Dudu. 
Dudu es un joven turco conocido de mi papa. Junto a su primo, dejaron sus carreras profesionales en Istanbul para instalarse en un pueblito del otro lado del mar de Marmara, trabajar a tierra y subirse a un desafio gigante: recuperar los suelos de Turquia.
Despues de un ferry y unos 80kms a pedal, llegue a la casa de los chicos, que solia ser la casa de sus abuelos. Estan justo en la cosecha de su primera plantacion de tomates. La hicieron sin ningun agroquimico. El sabor es tal que se huele en el aire. Junto a otros amigos cosechamos e hicimos litros y litros de salsa.
Aproveche el tiempo libre para leerme un libro llamado 'Cows save the planet'. Me parecio fascinante. Plantea que no se puede entender los problemas de nuestro planeta sin mirar lo que tenemos a nuestros pies: la tierra. Hasta ahora toda la culpa se concentra en el exceso de emision de carbono en el aire, nunca nadie plantea que tambien estamos destruyendo a quien esta a cargo de almacenarlo, como una gran bateria, que es el trabajo de nuestros suelos.
Todo esta vinculado a todo. Nuestra nutricion tambien esta directamente relacionada a la calidad de la tierra. Un ejemplo increible es que, es tal la pobreza de los suelos donde se producen nuestros alimentos hoy en dia, que, para recibir las mismas vitaminas y minerales que nos daba una manzana tiempo atras, ahora debemos comer cinco!
Y por que las vacas van a salvar el mundo? Por que la forma para regenerar nuestra tierra, volver a llenarla de vida, hongos, bacteria, humus, no es haciendo parques nacionales, ni poniendole productos farmaceuticos, debemos hacer algo muy simple... llenarla de hervivoros, como siempre estuvo.
Restaurar los suelos entonces, significa no solo parar un proceso en el que nos estamos autodestuyendo, sino que tiene un impacto directo en la vida de la gente, es hacer productivas zonas que se estan volviendo desiertos, es producir comida donde el futuro dice hambre.
Y estos dos rebeldes se subieron a este barco. 
Despues de unos dias me despedi para seguir camino al Mar Negro.
 La tierra ya no la puedo ver como algo muerto y los tomates del supermercado no puedo verlos como tomates!.

Karadeniz

El itinerario a oriente incluyo unos 1000 kms recorriendo la costa turca del Mar Negro. 
Los primeros kilometros me encontraron pedaleando en soledad, dando lugar a lindisimas experiencias con la hospitalidad turca. Junto a un grupo de chicos nadamos buscando mejillones, para cocinarlos ahi nomas en la escollera y por la noche rematarlo con unas cervecitas al lado del mar. Otro linda historia fue ir a un bautizmo musulman, donde tuve el honor de bailar en el medio de la fiesta cuando llego el turno de los hombres. Infinitos los chai tomados, en las clasicas casas de te turcas, exclusividad para viejos apasionados del backgamon. Por momentos hasta se me hacia dificil pedalear, siempre algun curioso que me paraba para inivitarme frutas, pan, tomates, chai, chai y mas chai.
Llegue a una ciudad muy linda llamada Amasra, donde era el punto de reencuentro con Fede. Acampe en una estacionamiento frente al mar, lleno de barcos en construccion, un poco de basura y puestas de sol que eran postales. Pasaron unos dias hasta que llego Fede desde Istanbul, mientras tanto se armo la comunidad del estacionamiento: un par de familias turcas, un viejito pintor y algunos viajeros, todos acampando, charlando, comiendo juntos, tomando chai, nadando. 
Como despedida de Amasra, fuimos con mi vecino de carpa a pescar al mar abierto con un gomon. Volvimos con un monton de pescaditos que cocinamos para la cena... un lujo!
Antes de abandonar la ciudad entra en la historia un nuevo personaje: Sarkis. Un hombre de cincuenta y pico que andaba con su bici por Amasra y decidio unirse a nosotros por unos dias. Sin poder hablar una palabra de ingles, pero de sonrisa facil, paso muy poco tiempo para que nos ecariniemos con el. Super atento, siempre dispuesto a ayudar se adapto increiblemente. Apasionado de las bicis, nos revisaba que estuviera todo OK a diario y cuando Sarkis decia, su unica palabra en ingles, 'Problem' era para preocuparse. La mayoria de las noches dormia directamente en la interperie, incluso cuando habia un rocio que empapaba. Una anecdota que lo pinta fue la noche nos agarro una tormenta terrible, acampando en una cancha de futbol. Por la maniana la carpa de Sarkis estaba destruida, solo sobresalia la forma de la panza y su cara afuera, sonriendo.
Fede vino de Istanbul acompaniado por otro amigo de italia, Loly. Con su buena onda y simpatia fue una gran incorporacion para el equipo, lamentablemente pedaleamos juntos solo unas semanas. Pero la suerte no fue algo que acompanio a Loly en estos dias. Con una bici de carrera, el sube y baja ridiculo de la montaniosa ruta costera era una pesadilla sin cambios livianos. A esto se le sumaron pinchazos, la  rotura del porta equipaje y para rematarla, una desompostura terrible que lo paro unos dias. Cosas que a mi no me pasaron en 14 meses.
Equipo de cuatro. Pedaleamos unos 350 kms juntos, en dias increibles por el paisaje y la compania. El mar negro, que aqui era azul, nos refrescaba cada vez que lo necestiabamos, y las jornadas de pedaleo rara vez pasaban los 50 kms.
La ciudad de Sinop fue donde nos depedimos de Loly y de Sarkis, con una noche alocada que terminamos durmiendo en los tubos plasticos de un juego para ninios en la plaza centrica. Lolly para su Torino natal, con Fede seguimos costeando Turquia y Sarkis a Istanbul con su familia. El viejito nos ensenio a los tres que la edad no la marca la fecha de nacimiento, sino las ganas que uno le pone a la vida para vivirla.
Siguieron dias en los que , ya un poco cansados de Turquia, empujamos los pedales. Pasamos por Trabzon donde hicimos la visa de Iran y le metimos pata.  
Por una autopista costera, llena de camiones y tuneles de kms, nos despedimos de Turquia.

La Libertad

Georgia es uno de esos lugares que no teniamos idea que esperar. Este pequenio pais, ex URSS, era nuetra entrada a los caucasicos.
La frontera con Turquia es un edificio tan moderno que parece un aeropuerto. Apenas entramos al pais, luces de casinos, una playa con chicas y un barcito que vender cerveza, a solo 100 mtrs de la frontera turca. Al agua, ultimo chapuzon en el mar negro y a gozar de tomar una cervecita sin que sea taboo.
El contraste era increible, mientras el imam llamaba a rezar desde la mezquita del lado turco, nosotros estabamos escuchando The Beatles en la playa. Volviendo a disfrutar cosas que casi nos olvidamos que existian... y eso que Turquia es un islam muy moderado.


Embriagados de historias

Nos llevo solo una semana cruzar Georgia para entrar a Armenia (la frontera turca-armenia esta cerrada). Fueron dias de muchas montanias, anecdotas.. y alcohol.
A pocos kms de la frontera esta Batumi. Una ciudad costera que mezcla rascacielos, hoteles de lujo, aguas danzantes y parques con pavos reales, al lado de gigantes monoblocs sovieticos, vacas y ropa colgando en los cables de luz. Nos llevo un rato entender que pasaba en esa ciudad hasta que nos explicaron que muchos turcos y rusos invierten aqui como destino de verano, junto a un gobierno que hace muchos esfuerzos por posicionarlo.
Luego de intentar quedarnos gratis en el Sheraton, preguntando si querian sponsorear nuestro viaje, terminamos durmiendo bajo las gradas de un acuario de delfines. (Justo dos dias antes habiamos visto un documental sobre el trafico de delfines, lamentablemente no estabamos tan lucidos como para liberarlos!).
El proximo dia nos metimos en las montanias, siguiendo el valle surcado por un rio. Paramos en un refugio a dormir una siesta mientras llovia. Al poco tiempo se acercaron vecinos de un caserio y haciendo un gesto golpeandose con el indice las arterias del cuello, nos invitaban a tomar cha-cha, alcochol destilado casero, de algun fruto de la zona. 
Fueron apareciendo curiosos, en un momento eramos unos ocho tomando junto al rio. Rapidamente llego la invitacion de Mr Ahmed para dormir en su casa. Obviamente aceptamos, que mejor que una casa de campo en las montanias de Georgia!.
La casa es muy calida, en la entrada hay como un horreo con maiz, al fondo una gran huerta. Nos ofrecen una ducha.. y que ducha!. El banio tiene una estufa a lenia para calentar el agua, que tambien calefacciona todo el banio. Lindisimo, especialemente despues de muchos dias cuya unico banio era el salado mar.
Para la cena la mujer de Mr Ahmed cocina pescado recien sacado del rio. Nos acompanian otros chicos de la zona. Aca no se toma agua, menos coca cola, se toma cha-cha y vodka. Brindamos una y otra vez, hasta que algun responsable nos invito a dormir. Un cuarto con camas, sabanas limpias y frasadas pesadas, afuera hace frio... mas no se puede pedir.
A la maniana desayuno completo, despedida afectuosa con nuestro nuevos amigos y a seguir trepando montanias.
Fueron dos dias subiendo que terminaron en una ultima cuesta de 30kms, en un camino de ripio suelto con piedras gigantes y camiones rusos modelo 50', cargados de pasto. Es que todos aqui se preparan para un invierno donde toda la region se tapa de nieve. Por momentos me sentia en la pelicula 'Good Bye Lenin', como si en estas montanias la gente no se entero que se cayo el muro.
Luego de mas de 5hrs trepando, llegamos a la cima del paso, a unos 2100 mtr de altitud. Con mucha hambre entramos a un refugio/restaurant que hay justo en la cima.
 Es un lugarcaito de madera  con una estufa en el medio. Nos preparan una comida exquisita. Hay unos chicos de Polonia que estan instalando unas aerosillas para un futuro centro de ski. De a poco va cayendo gente. 'No saben lo que es esto dentro de un rato, cuando sube el alcohol' nos dice uno de los chicos.  La noche tambien llega y con ella el vodka. Con el vodka los seniores, incluso el duenio y el policia de la zona, empiezan a cantar canciones a capela. Mientras afuera las nubes nos tapaban y los vidrios se empaniaban, quien escribe saco la armonica, Fede la flauta y empezamos a hacer nuestra gracia. Zapateando de punta a punta en los tablones del salon, acompaniado por las palmas, fuimos musicos por un rato. Nuestro minuto de fama era solo posible por el oido embriagado de los espectadores.
En la madrugada la lenia de la estufa se consumio. A dormir en un container, con una pareja de suizos que llegaron a dedo unas horas antes.
Los proximos dias fueron de subidas y bajadas, por suerte no mas alcohol.  Una fue una de esas noches dificiles de olvidar.  Nos agarro una violenta tormenta electrica, acampando en medio de las montanias. Los relampagos retumbaban en todo el valle, los rayos hacian un destello tan fuerte que ni cerrando los ojos podia evitarlos. Llegue a aceptar la posibilidad que ese dia la suerte no estuviera de mi lado y me convenci que existia una alta posibilidad de ser alcanzado por un rayo.  No pude dormir hasta que la tormenta paso. Por la maniana amaneci cansado.. y agradecido. 
A medida que nos acercamos a Armenia el paisaje fue cambiando rotundamente, de bosques otoniales a montanias de tres mil metros, de formas suaves, redondas, tapadas por una fragil alfombra amarilla de pasto.
 Con un fuerte viento frio y este paisaje ostil ante nuestros ojos entrabamos a un nuevo pais.


Un armenio en Armenia

Haciendo mis primeros kilometros en Armenia no podia sacarme de la cabeza la tarde en la oficina (de mi antiguo trabajo), que molestando a mi amigo armenio (Guille), le decia que iba  a llegar pedaleando hasta la tierra de de sus abuelos. Parecia tan lejos y ahora alli estaba, entrando a un pais que anios atras no podia encontrar en el mapa.
A Guille lo habia visto en Roma y alli arreglamos que si yo llegaba con la bici a Armenia el se tomaba un vuelo desde Argentina. El punto de encuentro seria Yerevan.
La capital no tiene nada que ver con lo que conocimos del resto de Armenia, moderna y lujosa, mientras el resto del pais es, en su mayoria, humilde y campesino. El monte Ararat la custodia, con sus 5000 mts de altitud, su nieve eterna y la imponencia de semejante montania, sola, en el medio del valle. Segun los creyentes, la montania es sagrada, por que fue alli donde se termino el viaje de Noe con su arca.
Armenia fue uno de los primeros paises en adoptar el cristianismo, en el 300 DC. Por ello el pais tiene iglesias y monasterios antiquisimos, perdidos en las montanias, patrimonios de la humanidad.
Guille viene con un listado de lugares para visitar y un kilo de yerba para el desarraigado. 
Nuestras visitas empezaron por ir a ver al 'Papa' de la iglesia armenia. Asistimos a la misa del domingo. El coro de fondo, los rayos de sol que quedan en evidencia con el humo de las velas y los inciensos, generan un ambiente de mucha espiritualidad.
 Los proximos dias visitamos mas iglesias y monumentos en las afueras de la ciudad.
Tambien probamos la cocina armenia. Para mi, exquisitos sabores nuevos. Para Guille, muchas de las comidas significaban un flashback a la cocina de la nona. 
Visitamos el memorial y museo del genocidio armenio, un lugar conmovedor, donde se respira dolor, pero mas que nada injusticia.
Asi se nos fue una semana, la despedida al pie del monte Ararat, en un monasterio que cuelga de la montania. El reencuentro, el destino dira..


Sobre el genocidio

El intento de exterminio del pueblo armenio llevado a cabo por el imperio otomano nunca fue reconocido por el gobierno turco, ni por muchas potencias, cuyos intereses politicos y economicos estan por sobre el reconocimiento del asesinato de casi dos millones de personas, entre ellos el gobierno que preside un nobel de la paz...
Me da lastima por que conoci mucha gente increible en Turquia y que su gobierno siga ocultando esto mancha las manos de estas nuevas generaciones que nada tienen que ver con cosas que sucedieron hace cien anios.
La presion del gobierno turco por tapar lo que paso es tal que si a alguien se le ocurre hablar de 'genocidio armenio' en ese pais puede terminar en prision, por hablar de algo que jamas sucedio. Lo note en carne propia, charlando con chicos que rapidamente esquivaban el tema o solo tenian la respuesta oficial: 'No los mato nadie, murieron marchando a Siria'.


La vida, por una linea invisible

A unos 70 kms de Yerevan estaba Fede, que habia escapado de la gran ciudad para meterse en un pueblito mas tranquilo. Cuando llegue, la mitad del pueblo ya lo conocia, asi que aprovechamos a quedarnos unos dias y conocer un poco el dia a dia armenio.
Haig es un hombre grandote y simpatico. Con su auto nos lleva para todos lados. Nos invita a su casa y presenta a su familia. El padre es sonriente y divertido, pero a la madre se la nota muy envegecida. Nos cuentan que nunca puedo superar la muerte de su hijo.
El hermano de Haig murio a los 19 anios en la guerra con Azerbeijan, a unos cinco kms de donde estamos parando. Visitamos su tumba. Alla por los 90' mientras yo jugaba al basquet en mi Rio Gallegos natal, este jovencito que le toco hacer el servicio militar moria en combate.
Ahora la situacion esta mas tranquila, no hay disparos pero se mantienen las fronteras cerradas y la tension sigue alli. A quienes nacimos en paz nos cuesta entender la guerra. Vivirla tan de cerca hace valorar mucho lo que uno tiene en casa.
Antes de encarar las montanias, fuimos hasta la frontera, a unos pocos metros saliendo de la ruta principal. Un camino lleno de barricadas, bunkers, y paredes baleadas que termina en un alambre de pua y una garita con dos soldados. Los jovencitos sonrientes no tienen ni veinte anios y cargan unas enormes armas. Tienen los cachetes rojos por el frio, como los de los chicos que mandamos a Malvinas.


Escalera al cielo

El montanioso sur de Armenia nos esperaba con dias muy duros para nuestras piernas y gratificante para nuestros ojos y mente.
Para hacerlo grafico, en cinco dias hasta llegar a la frontrera con Iran, hicimos tantos pasos de montania, que si sumamos todos los ascensos escalamos 7.500 mts de altitud. Es decir que si el Aconcagua tuviera una ruta desde el mar hasta la cima, lo ubieramos pasado por 600 mts!
El escenario era lindisimo. Las primeras nevadas en las cimas, por debajo rebanios de ovejas con sus pastores luchando contra el frio viento.
Despues de casi un mes nos despedimos de Armenia y de unas cuantas libertades hasta proximo aviso. Entramos en la Republica Islamica de Iran. Las historias de este pais increible van en el proximo mail! 


Y llegue a los 20.000 kms. Solo un frio numero. Pero llevo una hojita donde tengo cada dia pedaleado, es ahi donde cada km toma vida. Cada dia es una historia, una cara, un paisaje, una ensenianza, que nada podra borrar de mi memoria.
Espero que se sientan parte, por que asi lo vivo yo, somos muchos en esta ruta que va a ningun lado!

Con el carinio de siempre!

Un Fuerte Abrazo!

lunes, 2 de septiembre de 2013

Balance Anual

La ruta se tapa de hojas
todo vuelve a empezar
pero el tiempo es irreversible
tantos senderos que ya no he de caminar.

Una vuelta alrededor del sol
del perfecto equilibrio, una exploración
tan único y finito
como el latir del corazón.

No estaba en el programa
del posgrado que iba a hacer
materias sobre 'patear el tablero'
para mirar todo al revés.

A vivir la vida con lo puesto
hace un año salí a jugar
será imposible de olvidar
será imposible de terminar.


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